
El 7 y 8 de julio, cientos de familias recorrieron los laboratorios y espacios del Edificio Ciencias 1 de la Facultad de Ciencias Químicas (UNC), donde pudieron aprender y divertirse con experimentos científicos y juegos de química, a lo largo de 2 jornadas que marcaron un nuevo récord de visitantes.
Por séptimo año, Vacaciones de invierno en el Museo de Ciencias Interactivo (MCI) resultó una oportunidad para que más de 5.000 personas de diferentes edades desarrollaran actividades experimentales organizadas en más de 15 stands.


En la bienvenida, las autoridades de la Facultad resaltaron la importancia de abrir las puertas de la institución para que el público tenga la posibilidad de entretenerse y aprender en los laboratorios donde se forman estudiantes de las 4 carreras de grado.
“Nos encanta que estén aquí. La propuesta es generar espacios donde los más pequeños, y todos en general, conozcan la química a través de las ideas que se encuentran en los experimentos”, dijo Silvia Correa.
Asimismo, la decana resaltó la importancia de promover el estudio de las ciencias químicas: “La idea es amigarse con esta disciplina y darse cuenta de que es maravillosa. Al final de la tarde, ustedes habrán aprendido algo y se llevarán un recuerdo inolvidable de este julio 2026 en la Facultad”.
En la apertura, también estuvieron la vicedecana María Soledad Celej; la secretaria de Extensión, Valeria Sueldo Occello y la coordinadora del MCI, Juana Salas, quien recalcó la excelente respuesta del público ante este clásico evento del invierno cordobés.


Jornada celeste y blanca
El martes 7 estuvo marcado por el partido entre Argentina y Egipto en los octavos de final del Mundial de Fútbol. Pasado el mediodía, el equipo del Museo comenzó a alentar a la selección en el Fan Fest organizado en el Edificio Ciencias 1.
Luego, los pasillos con banderines celestes y blancos comenzaron a colmarse de familias y amistades, quienes llegaron con la camiseta nacional y rostros que evidenciaban altas dosis de dopamina tras el triunfo argentino.
Marco, Ariana y Aldana, junto a la docente Dafne Saporito, fueron recibiendo a las y los visitantes con un experimento de fluido no newtoniano, una curiosa sustancia cuya viscosidad cambia según la fuerza que se le aplique, haciendo que lo que parece una mezcla de agua y maicena, al presionar con el dedo, ¡se comporte como un sólido!
Manuel visitó por primera vez el Museo junto a sus hijas Sol y Magalí. “La pasamos muy bien. Es muy entretenido y a ellas los experimentos les despertaron la curiosidad”, dijo el papá de barrio Ciudadela luego de hacer actividades como Agua en movimiento, Capilari… ¿qué? y el preferido de las chicas: Química y luz, pistas fluorescentes.
Cada año, Vacaciones de invierno en el MCI resulta una oportunidad para que las familias experimenten, tengan la oportunidad de observar en microscopio y aprendan a hacer slime. Este fue el caso de Alma, quien visitó la FCQ con su abuela Olga y su tía Karina.
“Vinimos porque a ella le gusta hacer experimentos. Siempre busca tutoriales en las redes y me pide que los hagamos, así que cuando vi lo del Museo no lo dudamos”, comentó la tía, quien quedó fascinada con la tabla periódica interactiva luego de disfrutar con su sobrina de la propuesta Colores mágicos.


Diversión y muchas curiosidades científicas
La actividad del miércoles comenzó al mediodía, con la visita de integrantes del centro educativo barrial de Villa Inés y del Parque Educativo Sur. En este último caso, más de 50 niñas, niños y sus familiares llegaron desde los barrios San Pedro Nolasco, Congreso, Santa Isabel 1, Comercial y Cabildo.
Romina Armoa, directora de ese parque, resaltó la posibilidad de vincular a las familias con la ciencia a través de esta propuesta. “Las actividades de Parques Educativos se relacionan con el arte, la educación, el deporte, la ciencia y la tecnología, así que quisimos aprovechar estas experiencias científicas del Museo”, sostuvo.
En la segunda jornada, se cuadruplicó la cantidad de visitantes que llegaron para divertirse y aprender diversas curiosidades, desde cómo influyen los metales en los fuegos artificiales hasta observar células de la sangre, hongos y bacterias de vegetales a través de los microscopios de la Facultad.



En los 3 niveles del Edificio Ciencias 1, el público tuvo la oportunidad de recorrer, con mucha paciencia, los laboratorios habilitados para hacer experimentos sobre las propiedades de la luz, el agua y diferentes elementos de la tabla periódica.
Más de 15 espacios estuvieron a cargo del equipo integrado por un centenar de estudiantes, docentes y nodocentes, a quienes la decana y la vicedecana agradecieron por el trabajo y el compromiso con el Museo.
“Al ponerle textura, color y voz a la química, están haciendo un puente con esa sociedad que está expectante por recorrer hoy el Museo. Y cuando uno comprende y entiende a la química, la termina amando, así que muchas gracias por hacer que cada vez más gente se sienta atraída por esta disciplina fascinante”, dijo la decana.



Por su parte, la vicedecana recalcó la creciente convocatoria, incluso en días del Mundial de Fútbol. “Toda esta gente vino hasta Ciudad Universitaria para disfrutar unas horas en este Museo del cual ustedes son protagonistas, así que muchas gracias y a disfrutar”, les dijo Celej a las y los colaboradores del MCI.
A medida que la luz del sol comenzó a disminuir, en los pasillos también se fueron apagando las voces de cientos de niñas, niños y jóvenes que, una vez más, llegaron con sus familias para seguir demostrando el fuerte vínculo de la FCQ con la sociedad y la importancia de continuar apostando por el desarrollo de la ciencia argentina.

