Más allá de las aulas: vinculación y formación para el desarrollo regional

Opinion-35

Nota de opinión por María Cecilia Gaggiotti,  Prosecretaria de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la Facultad de Ciencias Químicas UNC. 

El calendario nos sitúa una vez más ante el 4 de junio, Día de la Vinculación Tecnológica. Esta fecha, que rinde homenaje al legado de Jorge Sábato y su trascendido modelo de vinculación entre el sector científico, el Estado y el sector productivo, nos invita a reflexionar sobre el papel estratégico que desempeña la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC en la construcción de un futuro basado en el conocimiento. 

En estos tiempos, la vinculación ya no se entiende meramente como una transferencia unidireccional desde la academia a la industria, sino como un espacio de formación integral donde estudiantes, investigadores y el entorno socio productivo de nuestra región co-crean soluciones para un desarrollo sostenible. 

La experiencia acumulada nos indica que la generación y transferencia de ciencia, tecnología e innovación es un objetivo transversal para lograr el desarrollo social y productivo en nuestra región. Sin embargo, la evidencia demuestra que históricamente han existido factores estructurales e institucionales que han limitado el desarrollo de este tipo de vínculos entre ambos sectores. 

Frente a este diagnóstico, desde la FCQ hemos apostado por iniciativas que superan el modelo lineal y apuestan por la interdisciplinariedad y la formación práctica, tales como: el BioHackatón 2026, el Curso vocacional de Innovación y Emprendedorismo destinado a estudiantes de la FCQ y la Diplomatura Universitaria de Formación Continua en Bionegocios co-organizada con la Facultad de Ciencias Económicas, con foco en la formación interdisciplinaria para el desarrollo del sector biotecnológico.

El BioHackatón 2026, realizado en conjunto con la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FAMAF) de la UNC ha sido un hito en este sentido. Reunió a 40 estudiantes avanzados de diversas carreras para enfrentar desafíos reales planteados por 8 empresas del sector socio-productivo de Córdoba. 

Esta actividad potenció fuertemente el trabajo en equipo y permitió a las y los futuros graduados aplicar lo aprendido en situaciones de alta complejidad. La encuesta a las y los participantes del BioHackatón 2026 arrojó conclusiones que validan este camino y nos permite proyectar su continuidad. Entre los puntos más importantes se destacan:

  • La satisfacción general del público, ya que la calificación de la experiencia fue de «Excelente» por la mayoría de las y los participantes, confirmando que este tipo de dinámicas «aprender haciendo» es lo que el estudiantado demanda para su desarrollo profesional.
  • La importancia de las capacitaciones en habilidades blandas, lo que destaca que el conocimiento técnico de vanguardia debe ir de la mano con estas capacidades para poder ser efectivo en el mundo laboral.
  • La percepción de los problemas planteados como «muy desafiantes y relevantes» lo cual nos permite afirmar que trabajar sobre problemas tangibles de las empresas enriquece el proceso educativo.
  • El pensamiento colaborativo e interdisciplinario como catalizador para encontrar soluciones innovadoras a problemas productivos reales destacando el vínculo directo con el mundo laboral y el intercambio con pares de otras facultades.

Complementariamente, el Curso vocacional de Innovación y Emprendedorismo 2026, en su segunda edición, ha proporcionado un marco conceptual sólido. Este curso busca formar a nuestros estudiantes en las competencias necesarias para transformar un hallazgo de laboratorio en una solución social o productiva, pasando por temáticas relacionadas al análisis de tecnologías Deep Tech, la validación de adoptantes y el posicionamiento de productos en un contexto de aplicación. Consideramos esencial este tipo de formación para que nuestros futuros profesionales puedan, además de generar ciencia de calidad, saber insertarla en el entramado productivo de nuestra región.

Y finalmente, la Diplomatura en Bionegocios en su primera edición, ha logrado consolidar hoy un trayecto de formación estratégico vacante en nuestra Universidad. Con las y los primeros 50 egresados, en agosto de este año comenzará la segunda cohorte, buscando dotar a nuestros graduados de las herramientas necesarias para trasladar un hallazgo de laboratorio a una realidad económica social, productiva y comercial. 

Para que estos esfuerzos sean sostenibles, se debe atender a los desafíos que plantea la literatura relacionada a la vinculación y transferencia de nuestra región: la falta de vinculación a veces obedece a la inadecuada adaptación de los sistemas de incentivos y financiamiento; y a la falta de oportunidad para fortalecer las relaciones universidad-empresa. 

Sin embargo, viene siendo ya una tendencia, evolucionar desde políticas de ciencia y tecnología de modalidad ofertista hacia modelos orientados a la solución de problemas nacionales, donde el diálogo se dé en igualdad de condiciones entre las partes interesadas. 

Es de suma relevancia que la transferencia de conocimiento sea vista como un ciclo continuo de aprendizaje mutuo y no sólo como un proceso aislado de adopción tecnológica. Proyectar la continuidad de estas actividades es nuestra forma de conmemorar el Día de la Vinculación Tecnológica. 

Capacitar a nuestros estudiantes y comunidad graduada en estas temáticas, fortalecer y agilizar los mecanismos de articulación y promover la transferencia de tecnología, nos permite contribuir tecnológicamente en nuestra región y mejorar el bienestar de nuestra sociedad, garantizando que la universidad pública continúe siendo el ámbito por excelencia para el debate de ideas y la búsqueda de soluciones que transformen nuestra realidad social y productiva.

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