
El viernes 27 de febrero comenzaron a dictarse las clases de las segundas cohortes de las Especializaciones en Bioquímica Clínica, área Inmunología, y Química Ambiental de la Escuela de Posgrado de la Facultad de Ciencias Químicas (UNC).
Durante la bienvenida, la decana Silvia Correa destacó el acompañamiento de la Escuela de Posgrado, el Consejo Asesor de Especializaciones (CAE), la comunidad docente y de quienes dirigen estas carreras para lograr que ambas hayan sido acreditadas por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) con la máxima categoría que otorga ese organismo.
Correa aseguró que la Facultad sigue trabajando en la formación de graduados y graduadas de excelencia tanto en las carreras de grado como en las de posgrado, apostando así no sólo a la investigación en sus laboratorios sino también a la docencia en diferentes campos de las ciencias químicas.
Por su parte, Cristina Motrán, directora de la Escuela de Posgrado, resaltó la calidad educativa de las especializaciones, la validez nacional de sus títulos y la trayectoria de los equipos docentes. Asimismo, invitó a las y los estudiantes a mantenerse en contacto con las dependencias administrativas y académicas a lo largo de todo el cursado.

La importancia de la inmunología en la sociedad
La Especialización en el área de Inmunología es una de las 8 que integran la oferta de posgrado en Bioquímica Clínica. La segunda cohorte empezó a cursar asignaturas de manera presencial y prácticas especializadas en centros asistenciales, bajo la coordinación de docentes dirigidos por Eva Acosta Rodríguez y Carolina Amezcua Vesely. El cursado se extenderá a lo largo de 6 semestres.
En la bienvenida, la directora de la especialización, Eva Acosta Rodríguez afirmó: “Esta segunda cohorte está integrada por 41 profesionales, de los cuales 15 provienen de otras provincias como Buenos Aires, Salta, San Juan, Mendoza, San Luis o La Pampa. Sabemos que cursarán con esfuerzo porque trabajan, e incluso muchos ya lo hacen en inmunología. Esto permitirá que, además de aprender a partir de los contenidos, compartamos experiencias clínicas de quienes se sumaron para seguir formándose y certificar sus conocimientos”.

Silvia Correa, docente y exdirectora de esta especialización, señaló su relevancia en Argentina: “Esta carrera es producto de un gran desarrollo de la inmunología en Córdoba, con pioneras que se dieron cuenta de la importancia de su formación como herramienta clave para el diagnóstico. Ese trabajo permitió que la inmunología creciera no sólo en nuestra Universidad, sino que llegara a otras como la de San Luis”. Según la decana, muchos jefes de servicios hicieron la Maestría en la UNSL y llevaron la inmunología a sus centros de salud.
Por su parte, la directora de la Escuela de Posgrado hizo hincapié en la trayectoria del plantel docente: “Es el grupo más grande de inmunólogos del interior del país, quienes también forman parte de la Sociedad Argentina de Inmunología. Son profesionales muy preparados, por lo que espero que se puedan entusiasmar tanto como lo hemos hecho quienes ya cursamos esta carrera”.

Asimismo, Motrán destacó que, en el marco de este campo de estudio, en 2025 la Facultad comenzó a dictar la Diplomatura en Estudios Avanzados en Inmunología con el objetivo de “transmitir todo este conocimiento no solo a bioquímicos, sino también a profesionales de otras áreas como médicos, odontólogos y biólogos, entre otros”.


Hacia un mundo más amigable con el ambiente
La Especialización en Química Ambiental tiene una duración de 5 semestres. Desde el pasado 27 de febrero, comenzó a dictarse con modalidad mixta a través de encuentros presenciales y videoconferencias. El programa incluye clases teóricas y actividades prácticas coordinadas por un equipo académico dirigido por María Valeria Amé y Mariano Teruel.
“Esta carrera se diferencia por su enfoque. El eje es entender los procesos ambientales, tanto naturales como matrices contaminadas, a través de la química. Su campo de acción es muy amplio, de allí que recibimos a personas con formación en ingenierías, biología u otras disciplinas afines, que tengan herramientas básicas para poder comenzar este posgrado”, sostuvo Teruel.

Durante la bienvenida, el director alterno agradeció el apoyo de Silvia Correa y Cristina Motrán para consolidar esta especialización dentro de la Facultad, una propuesta que también busca sumar su aporte a la sociedad desde las ciencias químicas.
En ese sentido, Teruel resaltó que las y los estudiantes de la nueva cohorte tendrán la oportunidad de hacer actividades de laboratorio relacionadas con el agua y el aire en diferentes centros de prácticas.
Silvia Correa agradeció a la Escuela de Posgrado por lanzar esta segunda cohorte y a sus directores, a quienes les reconoció el intenso trabajo a lo largo de una década para jerarquizar la carrera a través de la profundidad de sus contenidos y la expertise de sus docentes. A su vez, la decana resaltó el perfil profesional de sus egresados.
“El especialista de esta carrera logrará entender la química que hay en los procesos ambientales, integrar equipos multidisciplinarios y asesorar acerca de la contaminación y la remediación, pero sobre todo podrá hacer docencia, y eso es muy importante. El ambiente no es un tema menor y nos está dando indicios de que se encuentra bastante desregulado, por lo que es importante tener acciones que ayuden a volver a un estado un poco más balanceado del que estamos transitando”, aseveró.


