
El viernes 4 de septiembre, en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Químicas (UNC), se llevó a cabo el acto de conmemoración por el 10º aniversario del Departamento de Química Teórica y Computacional.
Al dar inicio al acto, su director Oscar Oviedo destacó que la historia no comenzó en 2016, sino que comenzó hace 43 años (en 1983), con aquellos visionarios y pioneros que sentaron las primeras bases del cálculo científico y el modelado molecular en la Facultad de Ciencias Químicas, el Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC) y la Universidad Nacional de Córdoba.
“Celebramos una década de la creación e institucionalización de nuestra casa departamental propia. Hace 10 años, el Consejo Directivo de la Facultad dio un paso estratégico al constituir el DQTC, otorgándole el lugar, autonomía y sobre todo una identidad: somos químicas y químicos de origen, docentes de matemática y física por elección”, expresó Oviedo.

En la oportunidad, la decana Silvia Correa agradeció la invitación y celebró el crecimiento sostenido que ha tenido este departamento a lo largo de su historia.
«Además de haber dado un decano, un vicedecano, consiliarios, y actualmente dos consejeros, la secretaria de Ciencia y Técnica y el subsecretario Académico; el DQTC ha participado activamente en programas como el de Eficiencia Energética, ha propiciado acciones para una FCQ Sostenible, ha hecho valiosos aportes a la Comisión Interclaustro de Feminismos y Géneros (CIFeG) nutriendo el programa de Género de la Facultad; y ha logrado el desarrollo de la computación de alto desempeño, entre otras tantas acciones y propuestas”, destacó Correa.
De la misma manera, narró en primera persona: “Recuerdo con claridad, porque en aquel momento yo era consejera, la sesión en el Consejo Directivo de 2016 donde se aprobó por unanimidad la nueva denominación del departamento; por esas cosas de la vida, hoy en la sesión que acaba de concluir aprobamos en el HCD las nuevas cinco áreas de investigación del DQTC, con lo cual se cierra el círculo de la identidad final de este departamento en su actividad de investigación y en el quehacer del día a día”, dijo con sentidas palabras.

A continuación, Oviedo le dio la palabra a Patricia Paredes Olivera, pionera en Computación de Alto Desempeño, quien lideró la instalación de «Cristina» (en honor a la Prof. Cristina Giordano), la primera supercomputadora de alto rendimiento de la UNC, y durante varios años la más potente de Argentina, sentando las bases fundamentales para el Centro de Cómputo de Alto Desempeño de la Universidad.
Paredes Olivera narró con detalles cada uno de los acontecimientos que fueron sucediendo los años en los que ella formó parte del Departamento, poniendo en valor la solidaridad y el compromiso entre colegas que sostuvieron cada uno de los desafíos por venir.

También, el exdecano Marcelo Mariscal, a través de un zoom desde España, participó del acto tras ser presentado por Oscar Oviedo como profesor en el DQTC e investigador principal del CONICET en el INFIQC. Mariscal ha desarrollado una carrera científica en simulaciones computacionales de nanomateriales, en fisicoquímica de superficies, métodos teóricos, computacionales y con fuerte apoyo de las actividades experimentales.
“La verdad, quiero primero saludar a tantos afectos que veo desde aquí; y segundo, hacer un reconocimiento especial a todos los profesores que empezaron con este proceso, y a los que están hoy que, con mucho sacrificio y en condiciones muy adversas siguen haciendo docencia con una financiación del sistema universitario que está siendo tan castigada”, subrayó Mariscal; felicitando por los 10 años a sus colegas.





En el acto se proyectó un video institucional muy emotivo, con imágenes de archivo. Luego, tomaron la palabra el profesor Vicente Macaño y Ezequiel Leiva, quien dio origen a las investigaciones en la Unidad de Matemática y Física, contando anécdotas y momentos compartidos.
Ya para el cierre, visiblemente emocionado, Oviedo expresó: «Entre mudanzas, esfuerzo compartido, infraestructura ganada paso a paso, hoy somos una comunidad consolidada, coordinamos el cien por ciento de nuestra docencia de grado, una oferta propia de posgrado y extensión. Cobijamos a cuatro generaciones de investigadores en diez grupos, en cinco grandes áreas de desarrollo. Todo lo logrado no fue al azar, sino un trabajo constante y el compromiso de cada una de las personas que pasaron por el Departamento».
El DQTC en la línea de tiempo
En los años 60, el Instituto de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba comienza su política de departamentalización, que continúa luego de transformarse en Facultad de Ciencias Químicas en 1971. Sin embargo, las matemáticas y las físicas seguían dictándose en formato de cátedras.
Recién en 1983 aparece la Unidad Docente de Matemática y Física, con el profesor Alberto Maiztegui como primer director. En 1996 se modifica a Unidad de Matemática y Física generando además un espacio propicio para docencia e investigación.
En 1997 se aprueba Métodos Computacionales, la primera asignatura propia, y se llama por primera vez a concurso con perfil de investigación en Química Computacional.
Ese mismo año, un acuerdo ordena la relación con la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (FAMAF), quedando la coordinación de las matemáticas y físicas a cargo de la Unidad.
En 2009, la unidad reúne los requisitos necesarios para ser reconocida como Departamento Académico de Matemática y Física.
El 23 de septiembre de 2016, obtiene su nombre definitivo, «Departamento de Química Teórica y Computacional», reconociendo sus funciones de investigación.
Haciendo historia
En 1996 llega la primera estación de trabajo, donada por la Fundación Alexander von Humboldt: dieciséis megabytes de memoria que en ese entonces eran una revolución. No era simplemente una «PC»: era una plataforma tecnológica completamente distinta en arquitectura, sistema operativo y propósito.
Diez años después, y por la gestión de docentes e investigadores del Departamento, se compra la supercomputadora «Cristina», bautizada en homenaje a la profesora Cristina Giordano y pensada para toda la universidad. Por muchos años, fue la más potente de Argentina.
De ahí en más todo se acelera: el Centro de Cómputo de Alto Desempeño en 2010, el programa PAGE en 2019, con más de cien investigadores beneficiados, y contando siempre con el trabajo y el rol determinante de docentes del Departamento.
En 2013 nace el Laboratorio de Energías Sustentables, uniendo a físicos, químicos e ingenieros de tres facultades y del CONICET, sumando una pata experimental propia a las áreas de investigación del departamento.
Hoy, en 2026, el Departamento formaliza cinco áreas de investigación: ciencia de materiales y nanomateriales, energía y electroquímica, inteligencia artificial y aprendizaje automático, bioinformática y biotecnología; y finalmente ambiente y sostenibilidad. Diez grupos de trabajo, decenas de becarios y estudiantes.

En el acto estuvieron presentes también, la vicedecana María Soledad Celej; el director del Centro Científico Tecnológico CONICET Córdoba, Sergio Dassie; directoras y directores de departamentos y de institutos FCQ – CONICET; el director del CCAD Nicolas Wolovick; el profesor Vicente Macaño, también exdecano; docentes, nodocentes, becarias, becarios y estudiantes.
