
Habiendo tomado conocimiento del anteproyecto de ley para desregular la dispensa de medicamentos en Argentina, la Facultad de Ciencias Químicas (UNC) formó una Mesa de Trabajo para llevar adelante acciones de visibilización, concientización, información y comunicación sobre el rol irremplazable de la farmacia comunitaria en la trazabilidad, la seguridad y el uso adecuado de los medicamentos.
Esta comisión está integrada por representantes del Departamento de Ciencias Farmacéuticas: Santiago Palma y Paulina Paéz; del Departamento de Farmacología Otto Orsingher: Mariela Pérez; del Centro de Información de Medicamentos CIME: Sonia Uema; de la Farmacia Simulada: Antonella Dan; y del programa de Promotoras y Promotores de Salud: Agustina Bongioanni. La Mesa de Trabajo es coordinada por la vicedecana, María Soledad Celej.

En ese marco, se pensó y elaboró un documento que quedó plasmado en una declaración, emitida el 5 de agosto, donde se pone de manifiesto la relevancia de esta temática para la formación y la práctica profesional farmacéutica.
Este informe aporta evidencia y fundamentos desde la formación, la investigación y la práctica profesional farmacéutica con el fin de advertir sobre algunos lineamientos del Anteproyecto de Ley de Desregulación (IF-2026-66211078 APN-MDYTE), elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, en particular por las disposiciones contenidas en el Título V (artículos 18 a 29).
El texto de esos artículos introduce cambios en la Ley Nacional de Farmacias Nº 17.565 y sus modificatorias. Asimismo, el anteproyecto ratifica las modificaciones introducidas por el DNU 70/2023 PEN a la Ley Nº 17.565, actualmente vigente en términos formales, aunque sus efectos se encuentran alcanzados por acciones judiciales y medidas cautelares en trámite.

¿Por qué la desregulación de medicamentos pone en riesgo a la salud humana?
El anteproyecto de ley incluye propuestas que afectan criterios científicos orientados a garantizar la seguridad en la dispensa de medicamentos. Entre sus principales cambios, se destacan:
Venta libre. Si bien la iniciativa legislativa mantiene la exclusividad de las farmacias para la dispensación de medicamentos bajo receta, habilita la comercialización de medicamentos de venta libre en otros establecimientos comerciales.
Canales digitales. La ley que busca sancionarse amplía las modalidades de comercialización de medicamentos mediante canales digitales y otros medios tecnológicos. Además, permite la intermediación de plataformas tecnológicas de terceros destinadas a la dispensación de medicamentos bajo receta y bajo receta archivada.
Marco normativo. Si se aprueba la propuesta, el nuevo marco normativo desregulará la propiedad de las farmacias, las formas jurídicas admitidas para su funcionamiento, los horarios de atención y el régimen vinculado al bloqueo de título por dirección técnica.
En ese sentido, el texto del anteproyecto sustituye los libros y registros físicos por registros exclusivamente digitales; permite la dispensación de recetas al público en droguerías y elimina la figura de las herboristerías como establecimientos sanitarios.
El rol de la comunidad farmacéutica de la FCQ
Ante esta situación, la Facultad de Ciencias Químicas emitió la Declaración Nº 3/2026 firmada por la decana Silvia Correa -ad referéndum del Consejo Directivo- donde se expresa la “preocupación ante la difusión pública del Anteproyecto de Ley de Desregulación (IF-2026-66211078 APN-MDYTE)”, según lo descripto anteriormente.
La declaración reafirma el rol irremplazable de la farmacia comunitaria y de sus profesionales en la dispensa de medicamentos destacando los siguientes aspectos:
El medicamento como bien social. La Facultad de Ciencias Químicas entiende a la salud como un derecho humano fundamental y considera que el medicamento constituye un bien social y un componente esencial de la atención sanitaria, y no un bien de consumo sujeto exclusivamente a las reglas del mercado.
En ese sentido, toda política pública vinculada con los medicamentos debe priorizar la protección de la salud y la seguridad de las personas. Asimismo, la seguridad de las y los pacientes no depende únicamente del medicamento que reciben, sino también de las condiciones en las que dicho medicamento se conserva, se dispensa y se utiliza.
La importancia de la farmacia comunitaria para la sociedad. La farmacia es un establecimiento sanitario habilitado para garantizar la dispensación segura de medicamentos. A su vez, en ella se desarrollan otras acciones como el control de las condiciones de conservación y almacenamiento, la verificación de fechas de vencimiento, la trazabilidad de los medicamentos y la orientación para su uso adecuado. Estas acciones contribuyen a reducir los riesgos asociados al uso de medicamentos y forman parte integrante de la atención sanitaria que recibe la población.
El compromiso de las y los profesionales de farmacia. La intervención del profesional farmacéutico constituye la garantía para la protección de la salud pública. Su formación específica le permite evaluar cada situación de manera individual, orientar sobre el uso adecuado de los medicamentos, identificar posibles interacciones, contraindicaciones, errores de medicación y reconocer situaciones que requieran la derivación a otro profesional de la salud.
Si bien las modificaciones propuestas afectan principalmente a los medicamentos de venta libre, dicha condición no implica ausencia de riesgos, sino únicamente que pueden dispensarse sin receta médica u odontológica.
Ningún medicamento está exento de efectos adversos cuando se utiliza de manera inadecuada. Por eso, su comercialización fuera del ámbito farmacéutico y mediante canales digitales puede disminuir las oportunidades de realizar controles sanitarios adecuados y limitar el acceso al asesoramiento profesional durante la dispensación, aspectos que contribuyen a la seguridad de las y los pacientes y al uso racional de los medicamentos.
Menos barreras para evitar la automedicación. Los medicamentos de venta libre son susceptibles de publicidad comercial, cuyo objetivo principal es promover su consumo antes que brindar información sanitaria objetiva e independiente. Esta situación introduce un conflicto de intereses evidente y puede favorecer prácticas de automedicación inadecuadas. Además, el costo de dichas estrategias comerciales se incorpora al precio final del medicamento, el cual es asumido directamente por quienes los adquieren, generalmente sin cobertura por parte de los sistemas de seguridad social.
El carácter estratégico de la formación farmacéutica. El marco normativo argentino reconoce la relevancia sanitaria de la actividad farmacéutica. En ese sentido, la profesión farmacéutica está comprendida en el artículo 43 de la Ley de Educación Superior Nº 24.521 debido a su vinculación directa con actividades cuyo ejercicio puede comprometer el interés público, la salud, la seguridad y los bienes de las personas.
Asimismo, los títulos correspondientes a las carreras de Farmacia fueron unificados mediante la resolución Nº 566/2004 del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación y sus modificatorias, reconociéndose el carácter estratégico de la formación farmacéutica para el sistema sanitario argentino.
En base a estas consideraciones, en su parte final, la declaración advierte “con profunda preocupación que el contenido del Anteproyecto de Ley de Desregulación, en lo relativo a los cambios propuestos a la Ley de Farmacias Nº 17.565, puede debilitar las garantías sanitarias vinculadas a la dispensación de medicamentos, afectar el rol de las farmacias como establecimientos sanitarios y comprometer el acceso de la población a una atención farmacéutica segura y de calidad”.

El HCS expresó su preocupación por el Anteproyecto de Ley de Desregulación
En la última sesión, el Honorable Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba expresó su preocupación ante la difusión pública del Anteproyecto de Ley de Desregulación elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, en particular por las disposiciones contenidas en el Título V (artículos 18 a 29), que introducen cambios en la Ley de Farmacias Nº 17.565 y sus modificatorias; acompañando de esta manera, el posicionamiento de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC.
La participación de estudiantes de Farmacia es fundamental
En el marco de este contexto, la Mesa de Trabajo de esta Facultad propuso también un plan de acciones destinado a sensibilizar a la comunidad estudiantil. En ese sentido, estudiantes de 5to año de la carrera de Farmacia participaron del armado de la vidriera de la Farmacia Simulada, diseñada como una intervención educativa para promover la reflexión sobre los medicamentos de venta libre y los riesgos asociados a su desregulación y comercialización fuera de las farmacias.

“La propuesta toma como ejemplo un medicamento de venta libre ampliamente utilizado, el paracetamol 500 mg, para destacar que venta libre significa venta sin receta, pero no libre de riesgos. Como todo medicamento, para su uso seguro es necesario considerar la dosis y la posología, las contraindicaciones, las posibles interacciones y efectos adversos, así como sus condiciones de conservación y trazabilidad”, explicó la coordinadora técnica de la Farmacia Simulada, Antonella Dan.
De esta manera, la intervención en la vidriera del Aula de Prácticas Farmacéuticas busca transmitir una idea central: el medicamento no es un producto más; a la vez, pone en valor el rol del profesional farmacéutico en la prevención de riesgos, el uso seguro de los medicamentos y el cuidado de la salud de las personas.



