
Cada 1 de agosto se conmemora a nivel global el Día Internacional del ARN (Ácido Ribonucleico), una fecha instituida originalmente en 2018 para concientizar sobre el rol biológico y médico de esta estructura celular indispensable.
En esta oportunidad, el docente e investigador de la FCQ (UNC), Damián Cambiagno, analiza los hitos que transformaron nuestra comprensión de la biología molecular. Durante décadas, el protagonismo científico estuvo centrado casi exclusivamente en el ADN; sin embargo, hoy se reconoce al ARN como el verdadero ejecutor de la información genética, responsable de regular la expresión génica, catalizar reacciones químicas y permitir que las células produzcan las proteínas indispensables para la vida.
El ingenio detrás de la fecha
La elección del 1 de agosto (August 1st en inglés) responde a un juego de palabras biológico: su abreviatura AUG coincide con el codón de inicio, la secuencia exacta de tres nucleótidos (Adenina, Uracilo y Guanina) que le indica a la maquinaria celular dónde comenzar la síntesis de una nueva proteína. Además, la fecha guarda un significado especial en Argentina, al recordar el descubrimiento pionero del splicing alternativo publicado un 1 de agosto de 1986 por el equipo del Dr. Alberto Kornblihtt.

